Es un morboso, masoquista placer para mi leer a Stephen King después de tantos años. Más porque es un clásico que me falta, de la enorme lista de mis pendientes. Tengo muchos recuerdos de varias novelas de King, casi todas leídas por la curiosidad de ver en letras lo que veia en la pantalla. Creo que empecé con Cujo, luego con Zona muerta, Christine... Nunca pude con It, demasiado tenebrosa para un adolescente aprensivo. También me faltó Carrie y muchas otras de las míticas. Más recientemente, la añorada Dolores Claiborne, muy querida por mi por haber sido la que me lleve de cabecera a mi luna de miel... ya tu dirás si no son gratos recuerdos :-) Creo que sería más apropiado leerlo en su idioma original, para apreciar aún más esas inquietantes figuras retóricas que abundan en cada párrafo de su maravillosamente retorcida prosa; pero, bueno, me lo pierdo porque sigo sin dominar el inglés... a lo mejor cuando sea grande. Ya le di una saboreada a los primeros capítulos y, pues me est...
La verdad, la verdad... a raiz de ver la Serie con la guapa Bárbara de Regil fue que me interesé en leer por fin esta novela de Jorge Franco. Ya la había iniciado un par de veces y no pasaba de la tragedia inicial de Rosario en el hospital, así como inicia la Serie, la colombiana y la mexicana.